Cómo superar una infidelidad (Rethinking infidelity, TED Talks )

Esther Parel, sicoterapista.

¿Cómo superar una infidelidad? ¿Por qué la gente feliz engaña a su pareja? ¿En qué consiste realmente una infidelidad? ¿Es la infidelidad necesariamente el final de una relación? Son algunas de las preguntas que Esther Perel, sicoterapeuta y escritora, responde en una de las charlas de Ted.com: Rethinking infidelity (Reconsiderando la infidelidad). Esto es una reseña y comentario sobre su contenido. 

La infidelidad es uno de los temas que más me ha llamado la atención por su complejidad y recurrecia. Yo como muchas personas siempre juzgué a los infieles y me preguntaba cómo podía una persona ser tan egoísta e inmadura al tener una aventura  y al mismo tiempo arruinar valiosos años de relación. En un punto de mi vida me prometí a mí mismo que cuando tuviera pareja jamás sería infiel.

Al pasar el tiempo y seguir reconsiderando el tema me di cuenta de algo: en casi todas las parejas que conocía o de las que escuchaba existían casos de infidelidad. Eso me hizo pensar: ¿Es tanta la mala suerte de las ‘personas buenas’ que siempre les toca un infiel? ¿Qué pasaría si dos ‘personas buenas’ se hicieran pareja? ¿Se daría una infidelidad? Mi conclusión fue que, en la mayoría de los casos, la infidelidad se daría eventualmente por una de las dos personas; y que una enorme y compleja cantidad de factores pueden influir en ello (madurez, quién ama más, tensiones en la relación, etc.) Así que el engañado queda siempre como víctima; pero al mismo tiempo, esa misma persona pudo haber sido infiel en cierto punto de la relación. No digo que no exista la gente fiel, pero si acaso diría que es muy poca y no necesariamente por que tengan valores morales más elevados (si te consideras alguien estrictamente fiel, puede que en cierto punto de tu vida te lo replantees, ya verás por qué.)

¿Por qué superar y evitar una infidelidad se vuelve tan complejo? Esto es lo que se desarrolla en esta charla donde se explican algunos conceptos importantes sobre el matrimonio y las relaciones, cómo han ido cambiando estos conceptos a través del tiempo y las motivaciones que suelen acompañar a la infidelidad. Desde luego, conocer todos estos detalles nos ayuda a tener una visión más completa del tema y saber cómo proceder en nuestra propia situación. Al final encontrarás el consejo de Esther y mis propias conclusiones.

Cómo superar una infidelidad según Esther Perel

Una simple aventura puede echar a perder años de relación y la mismísima identidad de las personas involucradas. A pesar de las grandes consecuencias, la infidelidad sigue siendo algo tan condenado como practicado. ¿Cómo podemos conciliar una idea tan contradictoria? ¿Y por qué la doble moral ha existido desde siempre? Esta última pregunta surge porque, en lo que tiene que ver con vida sexual la presión del hombre ha sido alardear y exagerar, pero de la mujer ha sido minimizar, negar y ocultar (nada raro teniendo en cuenta que todavía existen países donde las mujeres pueden ser asesinadas por infidelidad).

¿Cómo se originó la monogamia?

La monogamia solía ser una persona para toda la vida. Hoy es una persona a la vez, como cuando decimos: “Yo soy fiel en todas mis relaciones”. El ser humano se casaba y tenía relaciones sexuales por primera vez, ahora, nos casamos y dejamos de tener relaciones sexuales con otras personas.

Pero lejos de tener sus orígenes en un ideal elevado, la monogamia se originó por motivos meramente comerciales y nada tenía que ver con el amor: Los hombres confiaban en la fidelidad de la mujer para mantener la legitimidad de los hijos y estar seguros que quién se quedaría con la herencia.

¿Cuántas personas son infieles?

Esta es una pregunta muy díficil de contestar teniendo en cuenta las diferentes actividades que pueden considerarse o no infidelidad como ver pornografía, usar aplicaciones de citas, sexting, etc. Por eso no hay una cifra específica: del 26% al 75%. Pero más importante que ello es la sobresaliente contradicción de lo que cada uno haría en caso de una infidelidad: El 95% de nosotros dirá que está terriblemente mal que nuestra pareja nos oculte que está teniendo una aventura, pero ese mismo 95% de nosotros ocultaría su aventura si la tuviera.

Para Esther una definición de aventura debería reunir tres elementos clave: una relación secreta, una conexión emocional y química sexual. Y esto último es importante, por que la excitación sexual que se produce con tan sólo imaginar un beso puede ser tan potente como horas continuas de coito placentero. Es nuestra imaginación la responsable del amor que sentimos, no la otra persona.

¿Por qué la infidelidad hace tanto daño?

Nunca había sido tan fácil engañar a una pareja, y nunca antes ha sido más dificil guardar un secreto. Y sin embargo, nunca la infidelidad ha causado tanto daño emocional como hoy.

Antiguamente, cuando el matrimonio era una empresa comercial la infidelidad amenazaba nuestra seguridad económica. Pero ahora que es un acuerdo romántico amenaza nuestra seguridad emocional.

Resulta irónico que cuando el amor era un simple acuerdo comercial, recurríamos a la infidelidad para encontrar el amor puro, pero ahora que buscamos ese amor en el matrimonio la infidelidad lo destruye.

Esto ocurre porque en la actualidad tenemos un ideal romántico en el que recurrimos a una persona para que satisfaga una interminable lista de necesidades:

  • Mi mejor amante
  • Mi mejor amigo
  • Mi mejor pariente
  • Mi confidente
  • Mi compañero emocional
  • Mi pareja intelectual, etc…

Y uno llega a cargarse con una gran lista de responsabilidades también:

  • El elegido
  • El irreemplazable
  • El indispensable
  • El único…

¿Y qué hace la infidelidad? Nos baja de esas expectativas y nos dice que no somos todo eso. Es la traición definitiva. Si durante la historia la infidelidad ha sido dolorosa, hoy día es frecuentemente traumática pues nuestra identidad se ve amenzada.  Una infidelidad puede hacer que te replantees todo: ¿Quién es nuestra pareja? ¿Quiénes somos nosotros? ¿Podremos confiar en él/ella? ¿Podremos confiar en alguien?

Pero hay otra situación que complica más las cosas: debido a este ideal románico moderno tendemos a confiar en la fidelidad de nuestra pareja con un fervor único pero al mismo tiempo nunca ha sido tan difícil soportar la tentación de una aventura: vivimos en la época del “Cumple tus deseos, ¡Mereces ser feliz!”  En consecuencia, si antes nos divorciábamos porque éramos infelices, ahora nos divorciamos porque podríamos ser más felices: antes divorciarse era vergonzoso, ahora lo vergonzoso es quedarte cuando puedes divorciarte.

¿Por qué un hombre o una mujer es infiel?

Lo común es pensar que si alguien tiene una aventura o hay algo malo con uno o con la relación.  ¿Por qué buscar en otro lado si ya tienes todo lo que necesitas con tu pareja (ello, suponiendo que exista algo así como el matrimonio perfecto)?

Ahora bién… ¿Qué pasa si la pasión no tiene mucha vida útil? ¿Y si hay cosas que incluso una buena relación no puede ofrecer?Infidelidad

Muy a menudo las personas infieles creen muy profundamente en la monogamia. Pero llega el punto en que entran en conflicto sus valores y su comportamiento. Son frecuentemente personas que han sido fieles por muchos años, pero un día cruzan la línea que nunca se imaginaron cruzar con el riesto de perderlo todo.

Generalmente las aventuras se ven como un acto de traición, pero pueden ser al mismo tiempo una expresión de nostalgia y pérdida. Según Esther, en las motivaciones de una aventura, suele hallarse un deseo intenso de conexión emocional, algo nuevo, libertad, autonomía y sexualidad; un deseo de recuperar todas aquellas partes de nosotros que han sido perdidas o un intento de recuperar la vitalidad para encarar una pérdida o una tragedia.

Es como Priya, una mujer felizmente casada durante muchos años, ama a su esposo y jamás pensaría en herirlo. A sus 47 años su aventura no tuvo nada que ver con la promiscuidad: fue la adolescencia que nunca tuvo: con sus tatuajes y aspecto rudo, el hombre por el que cedio era lo opuesto a ella. Sentía que ya había terminado con lo que quería: ser una buena chica, una buena esposa, una buena madre y cuidar de sus padres.

Poniéndonos en los zapatos de la otra persona

Más que simple y llanamente el sexo, el caso de Priya remarca el hecho de que cuando buscamos la atención de otra persona no es necesariamente que estemos dejando atrás a nuestra pareja, sino a la persona en quien nos hemos convertido. No es simplemente que estemos buscando a otro compañero, estamos en busca de una nueva identidad.

En la mayoría de los casos de este tipo hay algo que todos los infieles tienen en común: se sienten vivos, llenos de vida y se acompañan con recuerdos de pérdidas recientes… un amigo o familiar fallecido, una enfermedad… La muerte es algo que a menudo vive en la sombra de una infidelidad y hace que surjan las preguntas: ¿Esto es todo? ¿Volveré a sentir lo mismo otra vez? ¿Tengo que vivir otros 25 años así?

Ese es el tipo de preguntas que las personas se hacen antes de tener una aventura. En otras palabras, no es simplemente sexo, las motivaciones de muchas infidelidades suelen ser más profundas.

Superando juntos la infidelidad: el sexo no es la única forma de ser infiel

Es común creer que la infidelidad no se da en las relaciones abiertas, pero sí ocurren. La razón es que la monogamia y la fidelidad no son los mismos conceptos.

Incluso cuando existe la libertad de tener varias parejas sexuales aún nos sigue atrayendo lo prohibido. Si fueramos capaces de  llevar una parte de la audacia, imaginación e ímpetu que ponemos en las aventuras a nuestro matrimonio, entonces posiblemente la infidelidad no sería un problema.

El deseo de una aventura es fuerte, así como profunda la herida causada por la traición… pero esa herida se puede curar. Es posible superar una infidelidad.

Algunas aventuras son lo último que queda de relaciones moribundas, pero otras pueden impulsarnos a nuevas posibilidades (y no precisamete por estar con una nueva persona). Lo cierto es que luego de una infidelidad la mayoría de parejas permanecen juntas  y, aunque algunas se limitan a sobrevivir otras ven en una crisis una oportunidad para una experiencia regenerativa.

Una vez que la infidelidad es expuesta, ya no es posible seguir fingiendo que todo está bien. Así que, luego de una aventura la honestidad empieza a emerger y comienzan a haber lugar para conversaciones más profundas que de otra manera, no se habrían tenido en años. No sólo eso, parejas que se han mostrado sexualmente indiferentes de repente sienten un inexplicable, repentino e intenso deseo sexual que no se había tenido en mucho tiempo.  El temor a la pérdida puede reavivar el deseo y dar paso a un nuevo concepto nunca antes experimentado.

¿Qué hacer tras una infidelidad?

El primer paso es que el perpetrador de la infidelidad reconozca su error. Así que una cosa es terminar con la aventura, pero otra es el acto esencial de expresar remoridimiento por herir a su pareja. Por otro lado sin embargo, es posible sentirse culpable por herir al cónyuge y no sentirse culpable por la aventura en sí misma; una distinción fundamental muy importante de reconocer.

Contrario a lo que se puede pensar, no hay que dejar el tema en el olvido. Es responsabilidad de quien tuvo la aventura ser el protector de los límites y hablar del tema, pues es él o ella quien tiene que asegurarse que es algo que no será olvidado, y eso es lo que en sí mismo empieza a reparar la confianza.

Ahora para la pareja lastimada es importante aumentar el autoestima rodeándose de afecto, amigos y actividades que devuelvan la alegría y el sentido de identidad. Pero más importante aún, es frenar la curiosidad de hurgar maliciosamente en los detalles incómodos de la aventura como: ¿Dónde estuviste? ¿Dónde lo hiciste? ¿Cuántas veces?… preguntas que sólo causarán más daño y les privarán de sueño. En lugar de eso es mejor cambiarlas por los que la Dra. llama preguntas investigativas, las que dan a conocer el sentimiento y los motivos: ¿Qué significó esta aventura para tí? ¿Cómo te sentías al volver a casa? ¿Qué valoras de nuestra relación? ¿Estás feliz de que esto termine? ¿Qué sentiste durante la aventura que ya no sentías conmigo?

Nunca hay que olvidar que cada infidelidad va a redefinir una relación, y cada quién debe decidir cómo será esa redefinición.

La infidelidad siempre ha existido y no dejará de existir. Los dilemas entre el amor y el deseo no se limitan a simples respuestas de blanco o negro, bueno o malo o víctima y agresor. La infidelidad y la traición se da en numerosas maneras: con desprecio, indiferencia, violencia, negligencia. La infidelidad sexual es sólo una manera de hacerle daño a un compañero, lo cual implica que la víctima de una infidelidad no es necesariamente la víctima del matrimonio.

Por lo tanto, ¿es recomendable la infidelidad para redefinir y renovar un matrimonio? Esto no es más recomendable que desearle a alguien que tenga cáncer. Y sin embargo, sabemos que las personas que atraviesan enfermedades tan difíciles logran tener una amplia y renovada perspectiva de la vida.

Las aventuras pueden implicar daño y traición, pero también crecimiento y autodescubrimiento: lo que te causo a tí y lo que significó para mí. ¿El consejo? Muchos de nosotros tendremos dos o tres relaciones o matrimonios, algunos lo haremos con la misma persona. Luego de una aventura el matrimonio anterior acaba, ¿Crearías un segundo matrimonio con la misma persona?

Conclusión y observaciones

Por su puesto, es posible que tu caso no encaje con lo mencionado en este artículo.  Pero un punto importante es que la infidelidad no puede juzgarse siempre de la misma forma.

Considerando esta información no es posible ver la infidelidad de la misma manera.

Por otra parte, como se explicó al final del resumen, la infidelidad sexual es una de muchas formas de traicionar a tu pareja. ¿Has dado motivos para distanciar la relación y dañar el autoestima de tu pareja? Probablemente la aventura sea el error al que más se le da atención en tu relación… ¿Hay otras formas de traición (por parte tuya) que también merezcan atención?

El reconocer los errores no sólo ayudan a mejorar relaciones. También nos ayuda desarrollarnos mental y emocionalmente y madurar como personas; lo cual es bueno para ti y para los que te rodean.

Además… ¿Es posible que tu pareja esté pasando por una situación emocional que probablemente tú no conoces? Si está buscando redefinir su identidad ¿Serás el amigo o amiga que estará ahi para apoyarlo y crecer juntos como personas?

 

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